Debbie Reynolds había sido internada de urgencia este miércoles, un día después de la muerte de su hija, Carrie Fisher.

Según TMZ, Debbie estaba en la casa de su hijo, Todd Fisher, en Beverly Hills organizando el funeral de Carrie y alrededor de las 13:00, hora local, alguien llamó al 911. Para después confirmar el fallecimiento de la actriz.

Usuarios en redes sociales comentan que fue tan fuerte el lazo de amor que existía entre madre e hija, por ello su partida fue tan rápida, repentina y sorpresiva.

Descansen en Paz Carrie Fisher y Debbie Reynolds.